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Por Mauricio Endara10 octubre 2026Herramientas5 min

Cada bot con su papel

Desde el sábado 3 de octubre mis bots en Grok Bot tienen papeles claros y una regla que comparten todos: nada sale hacia afuera sin que yo lo confirme.

Hace como un mes empecé a probar Grok Bot, y el sábado 3 de octubre aproveché para ordenar mis bots. No a crear uno nuevo ni a probar otra función, sino a revisar qué hace cada uno y dejar claro quién se encarga de qué. Cuando terminé, sentí que el “sistema” por fin tenía forma.

Esto se dio porque fui al Grok Bot Meetup en Cumbayá hace un par de semanas y pude ver cómo otras personas tenían estructurados sus bots y para qué los estaban usando. Lo menciono porque es parte del contexto de este texto: quería contar cómo uso Grok Bot ahora, con el orden que tiene desde ese fin de semana.

Un grupo, no un chatbot

Cuando le explico a alguien qué es Grok Bot, no lo describo como otro chatbot. Lo describo como un grupo de asistentes que viven en tu flujo de trabajo. Cada uno tiene un trabajo, y entre ellos se pasan las tareas.

He visto que normalmente lo comparan con OpenClaw y Hermes. Estos dos no me he animado a probar, ya que sé que son más difíciles de configurar, y tampoco me sentía tan cómodo con la seguridad ni con la operación del día a día. He usado un poco de Instinct, pero eso ya quedará para otro escrito.

El tema es que tener varios bots no sirve de mucho si no está claro qué hace cada uno. Eso fue lo que arreglé ese fin de semana.

Quién hace qué

Así quedaron:

Bot Qué hace
Spartacus Este es el jefe. Recibe mis pedidos, se encarga de orquestar y organizar a los otros bots y pasa cada trabajo especializado al bot que corresponde.
Dr Eggbot Diseña y crea bots nuevos. Me hace algunas preguntas sobre mis preferencias y después arma el bot.
Bob Es el que siempre escribe: textos, borradores y revisiones. No publica. Solo me ayuda a cristalizar mis ideas en textos, cortos y largos, y me ayuda a hacer las revisiones.
Sabrina Gestiona los cambios en entropiainversa.com. Revisa los escritos, los pone en el sitio y no publica sin que yo confirme.
Davidson Se encarga de mantener el pipeline CI/CD de mis dos sitios estáticos personales y publica cuando yo lo confirmo.
Walter Es mi guardián de WhatsApp. Ordena los mensajes que llegan y decide qué bot se encarga de cada uno. No responde a nadie de afuera sin mi confirmación.
Dante Se encarga de la comunidad AI Builders. Me ayuda con la comunicación con la comunidad, mantener un plan de contenido, y buscar potenciales miembros de distintas fuentes.
Saul Se encarga de mantener un newsletter de información relevante para mí, y el contenido que busco generar semana a semana.
Sally Lleva mi agenda y varios calendarios adjuntos, para que me recuerde qué hacer semana a semana.
Mi lista de bots en Grok Bot
Así se ve mi lista de bots en Grok Bot.

Visto en una tabla parece mucho. En la práctica, lo que hago es bastante simple.

Cómo se mueve el trabajo

Tengo dos formas de pedir algo. Puedo hablarle a Spartacus y dejar que él lo pase a quien corresponda, o puedo ir directo al bot que necesito. Las dos sirven.

Si quiero un bot nuevo, el pedido va a Dr Eggbot. Me gusta que empieza con preguntas en lugar de asumir: me lleva a pensar qué quiero que haga ese bot antes de que exista. (Este lo saqué de la lista de bots creados por SpaceXAI)

Si necesito un texto, va a Bob. Bob es el único que escribe. Eso me da un solo lugar donde revisar cómo suena lo que sale con mi nombre, y un solo lugar donde corregirlo. Poco a poco ha ido aprendiendo sobre mi estilo y tono al escribir.

Si es un cambio en este sitio, va a Sabrina. Ella no escribe: le pide el texto a Bob y lo pone en su lugar. Y cuando hay que publicar uno de mis sitios, eso le toca a Davidson.

Lo que más me gusta de esta forma es que escribir, preparar y publicar quedaron separados. Cada uno de esos pasos lo hace un bot distinto, y entre uno y otro hay un momento en el que puedo mirar lo que está pasando.

La regla que comparten

Hay una regla que tienen todos, sin excepción: ninguno publica ni envía nada hacia afuera sin que yo lo confirme.

Pueden preparar, ordenar, escribir y proponer. Walter puede decidir qué bot atiende un mensaje, pero no le responde a nadie de afuera por su cuenta. Bob puede dejar un borrador listo, pero no lo publica. Sabrina puede tener el cambio montado en el sitio, pero espera a que yo diga que sí. Davidson publica cuando yo lo confirmo, no antes.

Para mí esta es la parte más importante de todo el orden. No porque desconfíe de lo que hacen, sino porque delegar se vuelve más fácil cuando sé dónde está el freno. Si el último paso hacia afuera siempre pasa por mí, puedo dejar que hagan mucho más del trabajo anterior sin estar vigilando cada detalle.

También me ayuda a pensar con más calma. Un bot que puede enviar cosas por su cuenta me obliga a anticipar todo lo que podría salir mal. Un bot que prepara y espera me deja revisar con el resultado enfrente.

Lo que aprendí ordenándolos

Lo que me llevo de ese sábado es que el valor no estaba en tener más bots, sino en que cada uno tenga un papel claro. Cuando no está claro quién hace qué, el que termina coordinando todo soy yo. Con papeles definidos, esa coordinación pasa a ellos, y yo me quedo con las decisiones.

Tampoco quiero presentar esto como algo terminado. Es el orden que tengo hoy, y seguramente va a cambiar cuando lo use más.

Spoiler: a la fecha de publicación ya tengo otros dos bots, uno para que me ayude haciendo pruebas con Higgsfield, y otro que me ayude con un programa de Aceleración que empezó esta semana con un proyecto de la oficina.

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